Tus logros

Cuando nace un bebé con Síndrome de Down (SD) lo primero que uno escucha o lee son las tantas limitaciones y enfermedades que tendrá durante toda su vida. Un panorama para nada alentador cuando te enteras en el parto de la condición de tu hija y tu cabeza no deja de sentir miedo por todo lo que viene.

¿Por qué no damos vuelta el discurso y nos enfocamos en las millones de cosas buenas que una persona con SD puede aportarnos? Estoy segura de que, si así fuera, muchas familias, dejaríamos de sentir ese miedo aterrador cuando te dan la noticia de que tu hijo/a tiene esta condición genética.

Cuando ves más allá de su trisomía

Durante estos 8 meses nuestra Amanda Trinidad se ha encargado de demostrarnos que ella está por sobre su condición de SD, que es una guagua igual que cualquier otra, sólo que debemos ayudarla un poco más en algunas cosas, pero, así y todo, nada tan fuera de lo cotidiano.

Ella día a día nos deslumbra y se encarga de que se me olvide su SD. Y así es. Cuando al principio varias mamás de niños con SD me lo decían, yo no lo creía. Pero de verdad que muchas veces olvido su condición, porque me dedico a verla a ella, a mi hija, a una bebé de 8 meses, a la hermana menor, a la guagua de la casa. A quien le encanta reírse todo el día, a la guagua dulce y tierna, a la regalona de sus papás, a la que no perdona sus horas de sueño, a la que le encanta comer su comida con la punta de la cuchara con postre, a la que le encanta jugar con su hermana, y así muchas otras cosas.

Me enorgullece ver sus logros y sus avances. Detrás de todo eso están sus terapias, su estimulación y mucho amor de toda su familia. Sin duda sus logros son también los nuestros como padres, quienes nos esforzamos para darle todo lo que necesite para desarrollarse de la mejor forma. Y así ha sido hasta ahora. Sus primeros balbuceos o cuando logró sentarse solita fueron momentos de mucha felicidad. Debo confesar que al principio cuando partimos todas sus terapias veía tan lejano todo, porque tenía mucho miedo, pero ella ha derribado todo eso y más.

Por eso sus logros son tan festejados por todos. Nos ponemos felices de verla conseguir todo lo que nos proponemos. Así de pequeñita es una tremenda winner. Se esfuerza, practica y lo logra.

No sé cómo será su vida más adelante, pero sé que no dejaremos de creer en ella y en sus capacidades, porque me siento con la obligación de enseñarle y ofrecerle lo mejor para que pueda desarrollarse sin etiquetarla por su síndrome de down. Y así mismo, me siento con la obligación de mostrarle al mundo que ella sí puede, que ella, al igual que cualquier otro bebé, también puede.  

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